- No renovaría las instituciones públicas, las desaparecería (México debe tener más institutos per capita que cualquier otro país - y de esos solo un puñado sirve realmente)
- Más que demandar el 'derecho a la información', me esforzaría por que la gente tenga una educación suficientemente amplia como para que ellos mismos decidan buscar la información.
- No me atrevería a juzgar lo que los Estados Unidos hagan en su territorio, bajo sus propias leyes, con inmigrantes mexicanos que seguramente preferirían quedarse en México con trabajo e ingresos dignos antes de arriesgar la vida por establecerse en un país donde pasarían a ser ciudadanos de segunda clase. Procuraría que esos inmigrantes no se vieran forzados a irse a otro país en primer lugar.
- Disolvería al sindicato de maestros.
- Más que preocuparme en inciativas de ley que conviertan la corrupción en crimen (ya es), establecería medidas de transparencia y control que hicieran la corrupción imposible. Y además, reconocer que la corrupción es un problema de educación, y que sólo con educación se resolverá.
- No prometería que los pobres no paguen impuestos (cosa imposible a menos que pretenda excluirlos del pago del IVA). Más bien, reduciría los impuestos, haría que TODOS los pagaran, e impulsaría la creación de riqueza, que al final del día es la única solución a la pobreza.
- No pediría más recursos para la agricultura, sino que me ocuparía de que los recursos que hay de verdad lleguen a los agricultores, y no se despilfarren en medidas populistas y que se ven bonitas. Además, lejos de insistir en que se cultive maíz a lo bestia "porque es la base de nuestra dieta" procuraría expandir esa dieta, volverla más saludable y variada, y fomentaría el que los agricultores cultiven productos que vuelvan al campo rentable.
- No controlaría los precios de bienes y servicios. Buscaría que el mercado fuera lo suficientemente maduro y robusto como para que los precios fueran bajos por competencia y no por decreto. Y de nuevo, me preocuparía por que no hubiera pobres a los que los precios afecten. Al final, si no tengo dinero, lo mismo me da que el pan cueste $1 ó 50 centavos.
- Dejaría de crear y formar institutos, organismos y comisiones que tengan por objeto controlar la actividad comercial, industrial y financiera. Castro, Chávez y Evo lo han hecho, y así han valientemente demostrado que idioteces de esas sirven para poco. Tampoco me entercaría con 'llevar a la justicia a los artífices del rescate bancario'. Claro que yo tengo más de dos neuronas y entiendo que el rescate bancario, si bien doloroso, era necesario.
- Me olvidaría de medidas proteccionistas para los productores nacionales. Si lo que producen no puede competir, es porque no son competitivos y de poco servirá el seguir arrojando recursos a esa fogata. Mejor invertirlos en aumentar la competitividad. Y la competencia.
- No defendería el 'derecho constitucional a un salario justo y digno'. Procuraría que todos recibieran un salario por el cual han trabajado, para lo cual la economía debería de ser más fuerte. De nada sirve tener derecho a un salario si dicho salario no puede ser pagado.
- Acabaría con los comercios ambulantes. Venden mercancía que llegó al país sin pagar impuestos. Dañan las finanzas de los comercios establecidos (que por cierto, pagan impuestos). Crean oportunidades para que las mafias lleven a cabo sus actividades. Y además operan completamente fuera de la ley.
- Privatizaría el sector energético de inmediato, y prohibiría la existencia de sindicatos. ¿Porqué? Porque rara vez tienen el beneficio de los obreros como intención principal, secundaria, o ulimada.
- Protegería las zonas arqueológicas del país y fomentaría la explotación responsable y controlada de sus recursos naturales. Ojo, esto no quiere decir construir hoteles ecológicos en medio de la selva o expropiar propiedades para 'fomentar la ecología' sin la más remota semblanza de lógica o propósito.
- No lucharía por dar subsidios a los ancianos. Simplemente establecería una adecuada red de apoyo médico, laboral, financiero y social para que no necesitaran de esos subsidios. Fomentaría el ahorro, para que los que hoy no son ancianos tengan recursos cuanco lo sean.
- Me encargaría de que el sistema de salud no sólo extienda su protección a todos, sino que dicho sistema de salud sea el adecuado, con hospitales bien surtidos, suficientes, y con personal profesional y motivado. Claro que todo esto se tiene que pagar de alguna forma. Tal vez con el dinero que sobre despues de disolver algunos institutos balines. O cobrando esos impuestos que nadie paga.
- Nada de leyes separadas para las comunidades indígenas. El estado de derecho se basa en que las mismas leyes aplican para todos, y nadie está por encima de ellas. O tiene trato preferencial. O distinto.
- Me abstendría de promulgar promesas vacías como el aceptar a todos los jóvenes en escuelas y universidades públicas. Primero me encargaría de que hubiera bastantes de ellas, que estuvieran bien equipadas y financiadas, y que los maestros fueran buenos maestros, con buenos salarios, buena preparación y ningún tipo de afiliación sindical.
- No exapandiría los servicios públicos a las ciudades perdidas y comunidades marginales. Más bien vería que dichas comunidades marginales y asentamientos irregulares fueran retirados y me encargaría de que la gente que ahora vive ahí en condiciones infrahumanas tuviera los recursos para vivir en un lugar decente. Claro que si la economía crece, la gente tendría esos recursos como resultado.
jueves, 10 de diciembre de 2009
¿Que haría si fuera presidente?
La mera verdad, la neta, no sé. Pero creo que empezaría con lo siguiente:
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