Antier, martes 8 de diciembre, Ricardo Medina Macías publicó en su blog Ideas al Vuelo (que en general me parece bastante atinado y acertado, además de ameno) su opinión sobre lo que está ocuriendo en Copenhague por estas fechas.
Tengo que señalar antes de seguir que cuando me encuentro con alguien que niega la existencia del fenómeno de cambio climático tengouna reacción similar a la que puedo tener cuando me topo con gente que afirma que la evolución no existe (los llamados 'creacionistas'). Cuando esta persona es, además, alguien que por lo demás es coherente, inteligente, y con un grado de cultura que lo separa de la masa, el sentimiento se agrava.
Pero bueno, mantengamos la mente abierta.
RMM publicó, pues, lo que se puede leer AQUI, y sobre lo cual difiero en algunos puntos.
El cambio climático (es erróneo hablar del calentamiento global - hay regiones que han visto sus inviernos recrudecerse, hay glaciares que se han extendido, y hay cosechas que se han perdido por causa de frío desacostumbrado) provocado por causas antropogénicas (esto es, generado por la actividad humana) es real y medible. No son cuentos de ancianas o alarmismo de algunas cuantas personas. Es cierto que algunos científicos británicos 'trucaron' algunos datos, con la intención de generar un panorama más desolador y provocar un cambio en la opinión de aquellos que niegan el cambio climático. Les salió el tiro por la culata (no hay nada peor que un idiota bien intencionado), pero eso no implica que miles de científicos en otros países estén haciendo lo mismo. Los datos están ahí, son certeros, y son tangibles. Comentando el punto con algunos amigos de la Carbon Management Society de Edimburgo, alguien opinó - acertadamente - que fue algo similar a cuando una madre le dice a un niño de cinco años que si come dulces se le van a podrir todos los dientes. Amenaza diabólica, y casi siempre efectiva, basada en una exageración absoluta de hechos reales. El error de estos desgraciados fue pretender ser como la madre y tratar al público en general como niños.
Si bien es cierto que el clima es un ente variable y cambiante, afectado por cuestiones que nos son tan ajenas como la actividad volcánica o solar, tambien es cierto que desde inicios de la Revolución Industrial hemos colocado en la atmósfera más dióxido de carbono y otros compuestos que los que el planeta puede absorber. Y claro que los puede absorber, pero hemos entrado en un círculo vicioso donde los mares y las selvas (las principales 'esponjas' de CO2) no se dan abasto. ¿Por qué? Los cambios en temperatura afectan la capacidad marítima de absorción, al modificar las cantidades de microorganismos en ellos. Al mismo tiempo, la tala desmedida de árboles en las junglas del mundo va mermando su capacidad de absorción. Si sumamos a esto el hecho de que países como China y la India están comenzando a producir aun más CO2, el escenario se torna sombrío. Y tanto chinos como indios lo saben y lo aceptan, y están haciendo algo al respecto. China es hoy el país con el mayor crecimiento de energía producida por fuentes renovables y limpias. La India cuenta con dos de los mayores fabricantes mundiales de turbinas de viento (Suzlon y Kenersys). Las compañias petroleras no están del todo contentas con el encarecer las emisiones de CO2, ya que eso solamente las puede afectar negativamente, empujando a más y más gobiernos, empresas, y personas a adoptar tecnologías como turbinas de viento, páneles solares, biocombustibles, y demás. Porque estos son la solución. Y en este punto concuerdo absolutamente con RMM: la energía nuclear, lejos de ser satanizada como hasta ahora, debe de ser piedra angular de la nueva estrategia energética global.
El progreso no nos va a matar. Al contrario, es solamente el progreso el que puede lograr revertir el cambio climático.
jueves, 10 de diciembre de 2009
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